Paula
Desde muy pequeña, Paula ha tenido una inquietud constante: entender para qué estaba aquí y cómo podía aportar valor real a las personas. No era una duda puntual, sino una búsqueda profunda que ha marcado todas sus decisiones.
Esa búsqueda la llevó a formarse en diferentes áreas que explican cómo funcionamos como seres humanos en su totalidad. Estudió fisioterapia, psicoterapia e integración social, abordando el plano biológico, psicológico y social. Sin embargo, sentía que aún faltaba una pieza clave: el propósito.
Para encontrarla, tomó una decisión poco común: salir de su entorno y exponerse a otras realidades. Vivió y realizó voluntariados en países como Kenia, Nepal, Marruecos y España, integrándose en diferentes culturas y formas de vida. Durante su etapa en Marruecos, creó un programa de inmersión lingüística y cultural para españoles, donde consiguió algo que define muy bien su forma de pensar: un sistema en el que todas las partes ganaban. Familias locales, participantes y organización. Un equilibrio real, no teórico.
Más adelante, estableció su base en Francia, donde desarrolla su actividad empresarial. Su trayectoria siempre ha estado marcada por una idea clara: no solo ayudar a las personas a encontrar oportunidades, sino ayudarles a crearlas.
En 2024, decidió apostar de forma directa por ese propósito. Tras su paso por el MBA del IRE, entendió que podía ir un paso más allá: acompañar a las personas no solo a encontrar trabajo, sino a construirlo, desarrollarlo y escalarlo. A vivir de ello.
Su enfoque parte de una convicción: todas las personas tienen un potencial latente que, en la mayoría de los casos, no llega a desarrollarse. A partir de ahí, ha centrado su trabajo en el autoconocimiento, el autoliderazgo y la activación de ese potencial, tanto a nivel individual como en entornos profesionales.
A lo largo de estos años también se ha formado en ventas, comunicación y oratoria, superando barreras como el miedo a hablar en público y llegando a impartir charlas ante más de 100 personas. Su experiencia profesional comenzó muy joven, trabajando en ventas a puerta fría, lo que le ha dado una base muy real sobre cómo piensan, sienten y deciden las personas.
En 2019 organizó su primer evento, donde comprobó el impacto que puede generar un entorno bien diseñado: aprendizaje experiencial, acompañamiento real y conexión entre personas. Desde entonces, ha tenido claro que ese tipo de espacios no son habituales, pero sí necesarios.
Por eso forma parte de La Isla de los Negocios. Porque entiende que el crecimiento profesional no depende únicamente de conocimientos técnicos, sino del entorno en el que te desarrollas, de las personas que te rodean y del nivel de conexión que eres capaz de generar.
Y porque sabe, por experiencia propia, que cuando esos tres elementos se alinean, lo que ocurre no es incremental. Es un antes y un después.